domingo, 19 de junio de 2011

Se acaba otro soleado día para dar paso a uno de esos atardeceres rojos, como los que canta Serrat. Un atardecer Mediterráneo… con él llega la calma y las nubes dibujan un marco inigualable en Cala Balmins. Merece la pena experimentarlo.




0 comentarios :

Publicar un comentario